martes, 7 de abril de 2015

Claroscuros de la política teapaneca 1982-2009

Claroscuros de la política teapaneca 1982-2009

*Apuntes y reflexiones*

Teapa, Tab.- Con el deceso de Oscar Llergo Heredia, ocurrido el pasado 4 de julio de 2009 –víspera de la jornada electoral que vio resurgir triunfante a su partido, el Revolucionario Institucional-, se cierra una de las etapas más representativas de la política teapaneca, caracterizada por el predominio de grupos políticos que se transfirieron el poder, basados no solamente en el manejo discrecional de recursos, parentescos o amiguismos, sino en la capacidad de mantener una base social de seguidores fieles a su causa.

Don Oscar –como muchos le llamaban- y su hermano Manuel Llergo Heredia, considerado el último gran gurú de la política tabasqueña, formaron a lo largo de varias décadas uno de los grupos más compactos que disfrutaron de cargos públicos notables. Manuel había sido presidente municipal de su natal Tenosique en el trienio 1974-1976, y tras fungir como presidente del Comité Directivo Estatal del PRI en el último tramo del gobierno de Leandro Rovirosa Wade, llegó al relevo presidencial de 1982 como una de las figuras políticas más influyente de la escena tabasqueña.

Las elecciones de 1982, con las candidaturas de Miguel de la Madrid a la Presidencia, y Enrique González Pedrero, a la gubernatura de Tabasco, marcaron uno de los momentos más notables del grupo Llergo. Oscar había sido integrante de la L Legislatura del Congreso del Estado por el distrito XVI de Teapa, y se perfilaba como aspirante natural a la presidencia municipal de la Sultana de la Sierra. Mientras tanto, Manuel Llergo había obtenido la diputación federal y sería parte de la LII Legislatura federal que acompañaría al gobierno de De la Madrid Hurtado.

El ascenso al poder de Manuel Bartlett Díaz como virtual Secretario de Gobernación, significó un pequeño revés en la intención de Oscar Llergo de alcanzar la candidatura a la presidencia de Teapa, pues se cuenta que Bartlett –en parte enemistado con los Llergo al catalogarlos como protagonistas de la revuelta estudiantil que propició la caída del gobernador Manuel Bartlett Bautista en 1955- se opuso a que dos hermanos fueran al mismo tiempo funcionarios públicos, argumentando impedimentos jurídicos.

Impedido políticamente para ser nominado candidato a la presidencia de Teapa para el período 1983-1985, Oscar Llergo fraguó la llegada de su compadre Higinio Arias Arévalo, médico de profesión originario de Macuspana y cuya nominación causó uno de las protestas más airadas de los grupos políticos teapanecos, que llegaron inclusive a bloquear las entradas al municipio, y pretendieron echar abajo la imposición al postular al Veterinario Zootecnista Elio Ramón Beltrán Cadena.

La lógica del poder se impuso y Manuel Llergo Heredia terminó colocando a 12 presidentes municipales afines, que acompañarían el primer tramo de la administración de Enrique González Pedrero, que años más tarde diseñaría su proyecto Democracia de Carne y Hueso para elegir de manera democrática a los candidatos del PRI que aspiraran a un cargo de elección popular, y que abrió el camino para las primeras deserciones que conformarían en 1988 la oposición frentista con Andrés Manuel López Obrador.

LOS CANO EN EL PODER
Para el período 1986-1988 se realizó consulta a las bases, que permitió el ascenso al poder del Dr. Juan Vicente Cano Cano, quien ganó la elección interna del PRI. Mientras que Gladys E. Cano Conde sería diputada local en la LI Legislatura para el mismo período 86-88, teniendo como compañeros de bancada a Darvin González Ballina por Balancán, Tomas Yañez Burelo por Cunduacán, Rodolfo Jiménez Damasco por Jalapa, Fredy Chablé Torrano por Macuspana, Héctor Arguello López por Tenosique, entre otros personajes representativos de los sectores tabasqueños.

De 1989 a 1991 le tocaría el turno a Gladys Ethel Cano Conde, para ser la primera mujer en alcanzar la presidencia municipal. En el último año de su gestión solicitó licencia para ausentarse del cargo, tras haber sido nominada como aspirante del PRI a la diputación federal por el distrito de la Sierra (Macuspana, Jalapa, Tacotalpa y Teapa), elección que ganó para finalmente integrar la LV Legislatura federal. Entre las acciones que más se recuerdan de la ex alcaldesa, se encuentra la construcción del Fraccionamiento Carlos Salinas de Gortari, símbolo también de los tiempos de bonanza del salinismo.

Gladys Cano entregó la estafeta a Oscar Llergo Heredia, quien para ser alcalde en el período 1992-1994, tuvo que enfrentar una incipiente oposición encabezada por Juan Roca Wade.  Las cosas para el PRI en 1991 comenzaban a ponerse difíciles. El PRI postuló en los municipios de Jonuta y Centro candidatos de unidad, pese a los reclamos de Raúl Ojeda. En los restantes 15 municipios se realizaron elecciones primarias en las que participaron 50 precandidatos.

En Teapa hubieron algunos actos de violencia, pues cerca de 100 militantes tomaron las oficinas del partido para apoyar a Juan José Roca Wade. Cuando el PRD lo atrajo como su candidato a la alcaldía, cerca de 600 militantes priistas se fueron a las filas del solazteca. Finalmente Oscar Llergo alcanzó su sueño de gobernar el municipio donde había asentado sus afectos de vida, así como su patrimonio económico, alcanzado en gran parte por ser uno de los más destacados líderes del cenecismo en sus tiempos de gloria.

La caída del gobernador Salvador Neme Castillo el 28 de enero de 1992, y el gobierno sustituto de Manuel Gurría Ordóñez, significaron el crecimiento del perredismo que enarboló las principales demandas sociales, como afectaciones petroleras, la crisis del campo. Por lo que todo se preparó para la gran batalla electoral de 1994.

López Obrador consultó en Teapa a su gran amigo, Nicolás Mollinedo, empresario que lo había estado apoyando desde 1988 con recursos económicos, y que era la cabeza visible de otra gran familia de abolengo en la tradición social del municipio serrano. Nicolás Mollinedo le propuso a López Obrador la candidatura de Carlos Mario Ocampo, quien encabezaría al PRD en calidad de miembro de la sociedad civil. Por su parte el PRI nominó a Carmen María Mazariego, quien ganó la candidatura sobre las aspiraciones de Enrique Quintero Tapia.

Se dice que en parte por los escándalos familiares de Mazariego, parte por la novedad que presentó el PRD de un candidato sin antecedentes políticos, la elección de 1994 a nivel municipal fue ganada por PRD, abriéndose por primera vez a la alternancia política, pero sin una fuerte presencia del perredismo militante que caracteriza a otras regiones del estado.

Mientras que Carlos Mario Ocampo gobernaba en su primer trayecto de 1995 a 1997, el priismo configuró una oposición a su gobierno a través de la figura de un Frente Cívico Teapaneco que encabezaba Mariano Cano Cantoral, heredero natural del grupo político Cano y amigo personal de Roberto Madrazo y Manuel Andrade. Las protestas no se hicieron esperar, al armar un plantón enfrente del Palacio Municipal, en demanda de cambios en el gabinete y el cumplimiento de obras que se habían postergado. La protesta que dirigió el priista Mariano Cano contra su primo el perredista Carlos Mario Ocampo, enfocó sus baterías contra el secretario del Ayuntamiento, Luis Carrasco, a quien se le acusaba de ser de origen oaxaqueño y de mantener en la nómina a familiares, sin embargo, paradójicamente, Carrasco y Mariano terminarían como amigos al ser parte del Congreso local en el período 1998-2000.

Mariano Cano armó su propia candidatura a la diputación local, misma que alcanzó en la elección constitucional de 1997, llevando como compañero de fórmula a Elio Beltrán Cadena para presidente municipal. Eran los tiempos de “Poder 97” que diseñó Manuel Andrade para conseguir el carro completo. Roberto Madrazo no logró sostener relaciones con el gobierno municipal perredista, que se empeñó en seguir los designios de López Obrador, al destinar recursos públicos a su proyecto educativo en Cárdenas, la entonces incipiente Universidad Popular de la Chontalpa.

LA AVENTURA PERREDISTA
Previo a las elecciones locales de 1997, Roberto Madrazo en su calidad de gobernador, se reunió con organizaciones de campesinos para entregar apoyos, y allí llamó a los teapanecos a abandonar “la aventura que no funcionó”, en clara alusión al gobierno perredista. El PRD alistó a sus candidatos, un empresario bananero: José Antonio Sánchez del Águila para presidente, y el médico Jesús Mollinedo García, también colocado por la influencia del amigo personal de López Obrador, cuyo hijo Nicolas “Nico” Mollinedo Bastar, sería chofer con sueldo de 63 mil pesos en la administración que años más tarde encabezaría el tepetiteco en la Ciudad de México.

Elio Beltrán terminó imponiéndose en las urnas con 7 mil 780 votos, apenas 665 sufragios mas de los 7 mil 115 votos para el PRD. La mancuerna Beltrán-Cano, cuya unidad había sido clave para el triunfo priista, pronto llegaría a su fin. Mariano Cano como diputado en el Congreso se alistó para construir su futura candidatura a la presidencia, colocando en primera instancia a un dirigente a modo en el Comité Municipal del PRI, Marco Antonio Espadas García, vástago de un prominente empresario del negocio de dolomitas y triturados.

Cuando en abril del 2000, el PRI abrió por primera vez en su historia la consulta a las bases para designar a su candidato al gobierno del estado, y se perfilaron Arturo Núñez y Manuel Andrade, el alcalde Elio Beltrán selló su suerte al apoyar abiertamente las aspiraciones de Núñez. Mariano fraguó su caída al tomar como pretexto obras que la administración de Elio Beltrán había paralizado por varios meses. Su penúltimo paso fue colocar como interino a Juan José León Ríos, quien ya había sido alcalde en los años 70’s.

La victoria de Andrade abría aún más la posibilidad para que Mariano Cano obtuviera la candidatura, sin embargo Roberto Madrazo abrió el proceso para elecciones internas en las alcaldías, lo que dio lugar a que Marco Antonio Espadas conformará un equipo de trabajo que impulsó su propia candidatura, con la ventaja que le daba las enormes ganancias en el negocio de su padre. Contra todos los pronósticos, Espadas llegaría a gobernar la Sultana de la Sierra del 2001 al 2003, sin embargo nunca pudo encajar en el grupo gobernante que encabezaba Manuel Andrade, leal a las aspiraciones de Mariano Cano.

El diputado Emilio Contreras Martínez de Escobar, quien había sido secretario municipal en la administración de Gladys Cano, sería nominado candidato del  PRI a la presidencia para el período 2004-2006, llevando como compañero de fórmula a Mariano Cano, quien se tuvo que conformar con aspirar de nuevo a ser parte del Congreso local.

El PRD se alistó en el 2004 para la presidencia con Rafael Abner Balboa Sánchez, acaudalado empresario, líder taxista y miembro de la Iglesia Adventista de la localidad, mientras que la diputación la consiguió Carlos Mario Ocampo, quien terminó como último presidente de la Gran Comisión en el Congreso, y acusado por sus propios compañeros de partido de haber vendido esa figura para dar paso a la Junta de Coordinación Política. Tal descrédito lo llevó también a perder las elecciones internas del PRD para elegir al presidente del CEE, que recayó en las manos de Juan Manuel Fócil.

Tras una estrepitosa derrota del PRI, el perredismo gobernó a sus anchas durante el trienio de Rafael Abner, acusado en diversas ocasiones de propiciar el nepotismo. Rafael Abner Balboa manejó habilidosamente para presentarse afín a cualquier corriente política, fuera priista o perredista, intentando colocar como su sucesor a Germán García Quintero, cuñado de “Nico” Mollinedo, el jefe de logística de AMLO. La disputa por la nominación llegó a su punto más álgido con el enfrentamiento violento entre seguidores de Germán García y Antonio Sánchez del Águila, éste último apoyado por Juan Manuel Fócil.

La división interna, el apoyo de Rafael Abner a su primo Rafael Darío Calzada Balboa como candidato del PRI, llevaron a una derrota estrepitosa al PRD que por segunda ocasión perdía la plaza sin lograr la continuidad. Por su parte, la diputación local fue ganada por Raúl Cabrera Pascasio, forjado en la administración pública y cuyo arribo representa un claro relevo generacional.

Los buenos oficios de Cabrera como diputado en los últimos tres años, lo tienen colocado como el favorito en las encuestas para la alcaldía, que sería acompañada en este 2009 por la candidatura de Elda Llergo Asmitia, también simbólicamente representando el relevo de la clase política de antaño.

El PRD fraccionado aún, intenta levantar ofreciendo a la ciudadanía teapaneca una receta conocida. Rafael Abner repetiría como candidato, llevando como compañera a su sobrina Mónica Fernández Balboa. No obstante no todo está cantado, Carlos Mario Ocampo quiere repetir y disputará la elección interna. Se repite la historia, pero en otro partido, el amiguismo y compadrazgo como elementos claves de una clase política que se niega morir, aún a costa de frenar los anhelos de desarrollo de una sociedad eternamente relevada.

*Texto escrito en 2009*

lunes, 9 de febrero de 2015

La revolución silenciosa de López Obrador

Un fantasma recorre México. Es el fantasma del dos veces candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, que tras abandonar el partido del sol azteca bajo cuyas siglas también disputó dos veces (1988,1994) la gubernatura de Tabasco, fundó su propio partido con un nombre singular, Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) que hace remembranza de los revolucionarios Flores Magón, y del sincretismo religioso nacional, en clara alusión a la Virgen de Guadalupe.
Es la tarde del jueves 18 de diciembre de 2014, un nutrido grupo de personas esperan a López Obrador en el patio del Instituto Juárez, con motivo de la presentación de su último libro “Neoporfirismo: hoy como ayer”. Es el principio de una gira navideña por su natal Tabasco, este mismo día ha realizado recorridos en Tacotalpa y Teapa, donde ha enfocado su discurso sobre los aspectos de la reforma energética promulgada por el presidente Enrique Peña Nieto.
AMLO se reivindica en su tierra, desde aquí donde su prestigio como líder social se acrecentó hasta saltar a la jefatura de Gobierno del Distrito Federal, donde impulsó políticas públicas asistenciales y un ejercicio de austeridad, que parecen ser la columna vertebral de su visión de gobierno. En el Instituto Juárez, frente al monolito Juchimán, se dan cita importantes personajes, como el ex gobernador Enrique González Pedrero, y el actual secretario de Educación, Rodolfo Lara, de quien se dice fue su mentor e inspirador cuando el líder político era un estudiante de secundaria.
También está presente el actual secretario de Gobierno, Raúl Ojeda Zubieta, tres veces candidato a la gubernatura por el PRD, sin lograr la victoria, hasta que la consiguió el ex priista Arturo Núñez Jiménez en 2012, tras una desastrosa gestión del priista Andrés Granier Melo, político popular a quien se acusa de haber permitido el saqueo a las arcas estatales, y curiosamente “compadre” del hoy gobernador en funciones.
En la mesa del presidium está Octavio Romero Oropeza “el Jodi” que parece tener la venia del líder para ser candidato de Morena a la alcaldía de Centro, pues el otro aspirante, Adán Augusto López Hernández, después de recibir elogios de López Obrador, recibe la invitación pública para ser el coordinador de la campaña presidencial del 2018, donde el tepetiteco enfrentará por tercera vez a lo que él llama “la mafia del poder”.
No es necesario comentar el contenido del libro en estas líneas, pues se invita a leerlo. Básicamente es la posición política de AMLO frente a sus adversarios, haciendo una comparación histórica con la dictadura de Porfirio Díaz. López Obrador no es un erudito, pero conoce los símbolos y los pasajes más representativos de la historia de México, junto con Morena aspira a construir la cuarta República, señalando que tarde o temprano lo logrará, y en esto me recuerda a los teóricos marxistas con su visión de un destino inexorable, producto del colapso del sistema dominante.
Al final de su presentación, el oriundo de Tepetitán anuncia que escribirá dos libros más antes de dedicarse por completo a la búsqueda de la presidencia en 2018. Un libro que será el final de la trilogía que inició con “Los Primeros Pasos, Tabasco, 1810-1867” y  “Del Esplendor a la Sombra, la República restaurada, Tabasco 1867 1876”; y el otro libro tratará sobre la forma en que México puede salir de la actual crisis social y económica, cuya fórmula desliza y presenta sin lugar a dudas: el combate a la corrupción.
No se sabe a qué hora lee, ni a qué hora escribe, y como puede combinar estas actividades con su incesante peregrinar por las comunidades de todo el país, donde se reúne con grupos reducidos de personas adultas mayores que lo ven como un político congruente. Por el momento AMLO no parece despertar el entusiasmo de los jóvenes, que son el sector mayoritario, aunque sí lo hizo en 2012 con el movimiento YoSoy132, ahora una buena parte están apoyando las marchas de Ayotzinapa y señalando la tibieza de López Obrador, que encabeza una revolución silenciosa, por el momento utópica, al ritmo de un corazón que amenaza con desfallecer.


domingo, 8 de febrero de 2015

La fe mueve montañas… (Mini-crónica de Noches de Gloria)

Gilda viajó ocho horas hasta la ciudad de Villahermosa. Enferma de Lupus, su interés era estar en la cruzada de milagros del predicador guatemalteco Cash Luna, que se presentó los días 6 y 7 de junio de 2014 en el estacionamiento del Parque Tabasco. Como ella hay muchos que emprendieron el peregrinar desde la Ciudad de México, otros desde Comitán y otras ciudades del Sureste de México. La fama le precede al pastor de aspecto jovial que ha logrado notoriedad debido a su estilo de predicar.

Desde la señal de Enlace TV, Cash Luna ha construido una reputación que lo convierte en el paradigma de un cristiano próspero gracias a la fe en Dios. La congregación que dirige “Casa de Dios” construyó un mega templo con 11 mil asientos y 3 mil 500 lugares de estacionamiento, a un costo de inversión de 45 millones de dólares. Si alguien sabe cómo hacer las cosas es Cash Luna, y ahí está esa noche lluviosa en Villahermosa, donde por lo menos 10 mil personas resisten el embate de la naturaleza.

Por curiosidad llegué con un par de amigos, venimos a escuchar el mensaje y analizarlo. “Ven y pide tu milagro a Jesús” reza la publicidad que se repartió con antelación, y la gente responde a la necesidad de que se resuelvan sus problemas por la vía más corta –pero paradójicamente la que requiere mayor tiempo-. Gilda esperó desde las 5 de la mañana y su estoica virtud de ser paciente le reditúa el milagro alrededor de las 9 de la noche cuando pasa al escenario a testificar, puede hacer movimientos y le atribuye el milagro a Jesús.

Cash Luna dramatiza el momento, llora ante los miles de creyentes, pues dice que no le gusta que la gente tenga que esperar tanto tiempo. Tal vez nunca se enterará que una joven de 15 años falleció esa misma noche, se llamaba Nancy Hernández, originaria de Comitán, y padecía de Trombosis Cerebral Infantil. Nos enteramos horas después por medio de las páginas de Tabasco Hoy, y recuerdo haber visto a decenas de personas salir con los pies pesados, pues su milagro no ocurrió, a pesar que –sin duda- tienen fe.

Del mensaje del pastor no hay mucho que criticar, es sencillo, cita la Biblia: “Al que cree todo le es posible”, dijo Jesucristo. Ahí está la clave y ningún creyente pondrá en duda eso. Es cuestión de creer, enseña Cash Luna una y otra vez. No sabe cómo funciona, pero funciona, argumenta. Pone ejemplos y metáforas, desdeña el razonamiento, el conocimiento científico y motiva a poner sus ojos en Jesús (en su versión de Jesús porque hay por lo menos 400 denominaciones cristianas tan sólo en Estados Unidos).

Le siguen cánticos espirituales, breves oraciones y ahí están los milagros, por lo menos los suficientes. Una niña que sana de estrabismo y se quita los lentes, un señor que se agacha pese a tener la columna dañada. ¿Enfermedades psicosomáticas? Tal vez ¿curaciones por sugestión? Puede ser, pero ellos le llaman tener fe y eso no se puede rebatir. Cada quien sacará conclusiones, hubieron milagros, pero mucho más ganancias económicas. Es el negocio de la fe. Es el camino para olvidar lo frágil que es la vida y así la religión suple lo que como sociedad no hemos podido alcanzar: oportunidades de trabajo bien pagados, atención médica con dignidad, pero sobre todo, ausencia de conocimiento y de mentalidades que comprendan el mundo desde el conocimiento científico.





lunes, 2 de febrero de 2015

Mi visita a Casa de Fe - Villahermosa

Es el domingo 1 de febrero de 2015, faltan unas seis horas para el Super Bowl XLIX en que se enfrentan Seahawks contra los Patriots y su mariscal Tom Brady. Yo por mi parte decido ir a Casa de Fe, una iglesia nueva en Villahermosa, de la cual no tengo la fecha de creación pero podría ser menos de cinco años de haberse instalado como una opción en el mercado de las religiones de Tabasco, la tierra de Tomás Garrido Canabal, el sagitario rojo que fue enemigo declarado de Dios.
Antes de encaminarme a la avenida Pagés Llergo, frente a los Bisquets Obregón donde se localiza, desayuno unos tacos de cochinita pibil en la avenida Mina cerca de Chedraui. Cerca de las 12:15 del día llego al antiguo Cine Alberto, ahora habilitado como templo de la fe que dirige un rollizo predicador de nombre Roberto Conde, famoso por haber sido uno de los jóvenes que en 2009 mancharon con aceite piezas arqueológicas del Parque Museo La Venta, como parte de un ritual de liberación.


Después de aquel escándalo que tuvo repercusiones en medios locales y nacionales, uno creería que este pastor junto a su compañero José Pablo Mejenes Jasso estarían en bancarrota, pero no. En realidad el caso nunca fue aclarado y mucho menos juzgado por las leyes vigentes que cuidan el patrimonio cultural. La iglesia que los cobijaba a ambos, la Nueva Generación Internacional (NGI) sigue creciendo a un ritmo sin precedente, ayudada por la cobertura de la trasnacional “El Rey Jesús” de Guillermo Maldonado.
No sabemos por qué, pero Roberto Conde abandonó la NGI para fundar Casa de Fe, que ahora se promociona como filial de los ministerios del guatemalteco Cash Luna, a quien el pastor nombra en sus mensajes como “el Apóstol”, así sin nombre, para darle una mayor aura de respeto. Entro al antiguo Cine Alberto y hay mucha gente en el tercero de los servicios dominicales. Hoy es la “fiesta de las primicias” me dice una edecán y me entrega un sobre de diezmos y ofrendas, alguien cerca lo rechaza pero la dama insiste en dárselo: “es para todos, porque es un acto profético”, dice.
Me encamino a la mitad del auditorio alfombrado y con aire acondicionado, las paredes pintadas de azul combinadas con blanco. El escenario está lleno de músicos jóvenes, hombres y mujeres que son diestros para tocar instrumentos y cantar melodías contemporáneas, que sin duda compiten en el mercado digital del iTunes. El servicio religioso comienza a las 12:30 y terminará dos horas después. Mientras transcurren unas tres canciones de contenido espiritual, observo la pantalla gigante que proyecta las letras, mi mente me traslada a las películas que veía en ese lugar durante mi época de preparatoria, donde vi “La guerra de los Roses” con el triunvirato Michael Douglas, Kathleen Turner y Danny DeVito.
Toma el micrófono una dama joven de buen aspecto y vestida con sobriedad, es la esposa del pastor que tras una oración, le pide al staff de medios, que proyecte un video que inicia al apagarse las luces. Deja Vú cinematográfico. El video es corto pero efectivo, editado con precisión para informar que el 8 de febrero será dado a conocer el “Plan Maestro”, una serie de enseñanzas para lograr que el creyente alcance el éxito en sus negocios u objetivos de vida: “la casa de mis sueños”, “que todos conozcan tu nombre Jesús”, se lee en una agenda.
Sin mayores preámbulos, el micrófono es cedido a Roberto Conde, vestido de traje gris y corbata blanca, con el cabello engomado. Si no fuera por el ambiente climatizado, el traje sería innecesario y hasta ridículo en una cultura tabasqueña de vestuario informal, que sólo se rompe en las bodas de la clase media y alta. Su mensaje no es aburrido, ni tampoco pretencioso. Sin embargo, me permito hacer algunos comentarios respecto al mensaje oculto o simbólico detrás de las palabras. El tema que Conde desarrolla se trata de “Poner a Dios en primer lugar” y es la justificación para la entrega de las primicias que se hará al final del servicio, que consiste en entregar a la iglesia “el primer salario íntegro” del 2015. Comienza diciendo que él nunca se aprovecharía ni manipularía a las personas, por lo tanto su mensaje es sincero y para volverlo bíblico menciona la historia de Jacob y Esaú. Leer un pequeño versículo para justificar el sermón de una hora, es una característica de los predicadores carismáticos.
Entre frases chistosas y anécdotas, Roberto Conde va enseñando a su gente la necesidad de dar a Dios el primer lugar, condena la inmoralidad sexual, los placeres del mundo, la gente apática que no va a la iglesia. Este día también es el final de un ayuno de 21 días que hizo toda la iglesia para “buscar el rostro de Dios”. El pastor dice que para él fue “literalmente 21 días con el Espíritu Santo”, que la oración no es una carga, sino un deleite para él. A pesar de esto no se ufana de revelaciones ni se cuelga etiquetas de “apóstol vidente” como muchos en este negocio de la fe.
La gente ha traído a esta reunión, infinidad de botellas de aceite, es el “aceite de la unción” dice Conde, y que después de consagrado no puede ser usado para otras cosas -como cocinar-. Sólo para orar por los enfermos como dice el texto de Santiago, en la Biblia. Supongo que fue este tipo de aceite que el ahora pastor, junto a José Pablo Mejenes, utilizó para rociar las cabezas Olmecas y “sanar” nuestra ciudad del pecado y del vicio.
Antes de terminar su mensaje, el predicador -ya sudado a estas alturas- hace un gesto y sus músicos saben que es hora de subir y acompañarlo con melodías que motivan el cerebro a la rendición. “Ven y toma tu lugar” se escucha una y otra vez, como un mantra repetido hasta que haya una explosión reveladora (o caiga un manto de aburrimiento ¿por qué no?). Roberto Conde levanta oraciones en alta voz: “Oh yo quisiera que vieras lo que estoy viendo”, le dice a la gente que comienza a pasar al frente con un sobre que contiene su primer salario de 2015. “Son casas, son promociones, son milagros”, expresa con voz vibrante. Mientras, yo veo en el pasillo a una joven caminar con dificultad, alguien que después me enteraría fue afectada por un tumor en la cabeza. La gente busca milagros, y los encontrará, de una manera u otra, aunque tenga que justificarlos desde la teología y no en los hechos.


Comienzo a retirarme y pienso que hay que tener mucha fe para seguir como líder a un predicador con el antecedente de Roberto Conde, quizás la misma fe que demanda creer en las historias bíblicas de Jonás y el pez, la apertura del Mar Rojo, etc. El negocio está creciendo y continuará haciéndolo ante la crisis en México, ante la poca educación científica, ante nuestra necesidad psicológica de cosas irracionales que nos liberen de una realidad que asfixia.



viernes, 9 de enero de 2015

La puerta de Tannhäuser

He visto relámpagos resplandeciendo en la oscuridad cerca de la entrada de Tannhäuser


En la película Blade Runner (1982), el replicante Roy Batty (Rutger Hauer) agonizando hace una espontánea referencia a una ficticia «Puerta de Tannhäuser» antes de morir. Esta frase se ha convertido ya en una de las más famosas de la historia del cine:


He visto naves de combate en llamas en el hombro de Orión...



Los rebeldes replicantes, en busca de más tiempo de vida, han causado ya la muerte de los creadores de sus órganos. Tres de ellos son ejecutados pronto por el atribulado detective Blade Runner (Harrison Ford), quien parece experimentar algún remordimiento: ¿Ha matado robots o a seres casi-humanos? Pero el último replicante, el más capaz y el más fuerte, Roy, cerca del fin de su ciclo vital y después del aterrador acoso a Deckard por los pasillos y el techo del edificio Bradbury, decide perdonarle la vida mientras pronuncia —con su mano derecha sujeta una paloma— uno de los parlamentos más hermosos y conmovedores de la historia del cine — y que vale la pena repetir otra vez:
He visto cosas que ustedes, humanos, ni se imaginan: naves de ataque incendiándose más allá de los hombros de Orión. He visto rayos C centellando en la oscuridad cerca de la Puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo, como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir.
No creemos exagerar si afirmamos que es en ese preciso instante antes de su muerte cuando el último replicante se humaniza. El valor que le da a la vida propia, que se extingue, lo hace apreciar la del humano ya indefenso y exangüe que lo mira como si fuese un semidiós fugaz.
Deckard se preguntará siempre por qué el poderoso replicante le permitió seguir con vida. En compañía de Rachel, a quien enseñó a besar, a amar, a enamorarse de él, huye de la ciudad enferma hacia un destino incierto, aunque ante ellos se abre de pronto un paisaje luminoso. 
(Con información de Revista Replicante)